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Taj Mahal, el representante de Arquitectura Consciente

Desde arquitectura consciente trabajamos hacia la sostenibilidad y la ecología profunda en la búsqueda de la transformación del espacio qué permita crecer al ser humano acorde al orden universal, UNIR EL HOMBRE AL CIELO Y A LA TIERRA A TRAVES DEL ESPACIO QUE OCUPA, es ese enfoque trascendente lo que nos diferencia y lo que da real sentido a nuestro trabajo.

Lloraba un alma enamorada
lágrimas, dolor, pena, llanto
un corazón entona su triste canto
una mano, cansada, tras su ventana cerrada
Allí desde su palacio, desde su ventana
admira aquella lágrima blanca
poesía hecha arte, arte que la pasión arranca
para ti, mi amada, mi esposa, mi alma hermana

Muchos dicen que el Taj Mahal es poesía hecho arte y es que la leyenda cuenta que Mumtaz Mahal le pidió al emperador en su lecho de muerte 4 cosas, entre ellas que construyese su tumba y que la visitara cada año.
En el corazón de la India más legendaria se encuentra el Taj Mahal, una de las siete maravillas del mundo. Fue erigido en Agra por el emperador mogol musulmán Shah Jahan tras la muerte de su esposa favorita, Mumtaz Mahal, fallecida en 1631, tras dar a luz a su décimo cuarto hijo, después de un parto muy difícil que se prolongó 30 horas. El emperador, desconsolado por su muerte, buscó la manera de honrar su memoria y construyó este palacio en el que serían enterrados los dos, por lo que se trata además de un mausoleo funerario y un “monumento al amor”. Su nombre significa “La Corona de Palacio” y comenzó a construirse en 1632. Las obras duraron cerca de 20 años y costaron más de 32 millones de rupias, una cantidad exorbitante e impensable para esta época.

En su construcción participaron más de 20.000 personas, que trabajaron duramente día y noche para terminarlo con la ayuda de 1.000 elefantes, utilizados para el transporte de los materiales. Dice la leyenda que al finalizar las obras le cortaron las manos a todos los arquitectos y obreros para que jamás volvieran a construir un edificio tan bello como este. El Taj Mahal está realizado en estilo mogol, persa e islámico. El material principal empleado en su construcción es el mármol blanco, exportado de diferentes regiones de Asia, pero emplea también arenisca roja. Además, en su paredes se encuentran hasta 30 variedades de gemas preciosas. Algunos de los detalles claves dignos de apreciar de este hermoso conjunto son sin duda su simetría, proporción y la repetición de cada uno de los elementos que lo integran, lo que lo convierten en una construcción casi perfecta en un enclave natural de gran belleza a orillas del río. Otra curiosidad a destacar es que, dadas las propiedades reflectantes de la piedra y dependiendo de la luz o la estación, sus paredes cambian de color, logrando así diversas tonalidades, incluso durante la noche.

Y es que el Taj Mahal es mucho más que un mausoleo de 171 metros cubierto por una increíble cúpula blanca de 35 metros de altura, entre 4 minaretes. Se trata pues de un enorme complejo arquitectónico amurallado de 17 hectáreas que abarca varios edificios; entre ellos, una mezquita y extensos jardines. Es lo que sería, en palabras de algunos expertos, una representación simbólica del paraíso en la tierra. Una construcción que pretende ser el puente de conexión entre el hombre y el cielo. La pretensión de un monarca, que representa todo deseo humano, y que parece confirmar algunos pasajes del Corán que fueron usados en la decoración de sus muros y columnas. Todo ello lo convierten en un edificio singular de obligada visita, casi de peregrinación, por los cerca de 4 millones de turistas que recibe al año; lo que lo convierten en uno de los monumentos más visitados del mundo.