Todos hemos tenido esa mañana en la consulta: paciente tras paciente, manos que se mueven por instinto. Palpamos una tensión extra en el trapecio, notamos una asimetría pélvica al pedirles que se tumben o detectamos un tono muscular que no nos cuadra en la cara posterior del muslo. Aplicamos nuestra técnica — ya sea liberación de tejidos, movilización o cualquier tipo de ajuste— y, a menudo, el paciente siente alivio. Pero ¿alguna vez te has parado a pensar: «si la asimetría sigue ahí, ¿por qué el paciente dice que ya no le duele?». En este artículo vamos a reflexionar sobre nuestra práctica diaria, cuestionando no lo que hacemos, sino el porqué de nuestros resultados.
La realidad bajo nuestras manos: el contexto actual
Durante décadas, nos formamos con una premisa clara: si algo está asimétrico, hay que corregirlo; si la postura es «mala», hay que cambiarla. Era un modelo lógico, casi mecánico, que nos daba toda la seguridad del mundo. Sin embargo, hace ya unos años, profesionales como Eyal Lederman pusieron sobre la mesa preguntas que nos hicieron sentir —a muchos— que cuestionaban nuestra valía profesional. Aquellos debates, que a veces parecieron una guerra entre bandos, hoy los vemos con más perspectiva. No se trataba de estar a favor o en contra de nadie, sino de reconocer que la ciencia ha avanzado. Hoy sabemos más sobre cómo funciona el cerebro, cómo gestionamos el dolor y cómo el sistema nervioso interpreta lo que nuestras manos hacen. No estamos borrando nuestra historia; estamos añadiendo
capítulos a un libro que, por suerte, sigue escribiéndose.
¿Qué nos dicen realmente nuestros pacientes?
Esa asimetría que palpamos al entrar en la sala
Lo primero que hacemos al ver a alguien es observar. Vemos la postura, el tono en sus hombros, cómo carga el peso. Nuestras manos buscan esa asimetría como si fuera un mapa del tesoro. Es parte de nuestro ADN como terapeutas manuales. Pero ¿hasta qué punto esa asimetría es la causa del problema y no solo una respuesta adaptativa? A veces, nos focalizamos tanto en intentar «borrar» la asimetría que olvidamos que el cuerpo es dinámico y no una estructura estática que debe estar perfectamente alineada.
¿Por qué la postura no siempre dicta el dolor?
Nos han dicho mil veces que alinear la columna es el santo grial. Pero todos tenemos pacientes con una postura que, según los libros, debería ser catastrófica, y no les duele nada. Y, al contrario,
pacientes con una estructura aparentemente «perfecta» que sufren de dolor persistente. Esto no significa que la postura no importe, pero sí nos obliga a preguntarnos: ¿es la postura el origen o es el síntoma de cómo el sistema nervioso del paciente está gestionando su situación actual? Entender este matiz cambia radicalmente nuestro razonamiento clínico.
Cuando las manos liberan, pero la estructura sigue ahí
Aquí está el centro de nuestra práctica diaria. Haces una liberación de tejidos, trabajas ese tono muscular que estaba rígido y el paciente te mira y te dice: «increíble, me siento mucho mejor». Y tú, al mirar la camilla, ves que la asimetría que tanto te obsesionaba sigue ahí, casi intacta. ¿Qué ha pasado? Claramente, nuestras manos han hecho algo vital, pero quizás ese «algo» no era mover la estructura a su sitio, sino modular cómo
el propio sistema nervioso del paciente percibe su estado. Ese alivio tiene un valor clínico inmenso, independientemente de si la vértebra o el hueso se ha movido un milímetro.
Preguntas frecuentes (FAQ)
▪¿Significa esto que las técnicas manuales no sirven?
Al contrario, son más necesarias que nunca. Lo que cambia es el razonamiento: entender que no estamos «arreglando una máquina», sino facilitando un proceso de modulación.
▪¿Es la postura irrelevante?
No es irrelevante, es un componente más. Pero el dolor es multidimensional; la postura es solo una parte del escenario, no el único protagonista.
▪¿Cómo explico esto al paciente?
Con honestidad. Puedes explicarles que el trabajo manual ayuda a reducir
la tensión y ayuda a que el cuerpo se mueva con más facilidad, aunque la forma no cambie drásticamente.
▪¿Qué es el «tono» entonces?
El tono muscular es, en gran medida, una respuesta del sistema nervioso. Al trabajar sobre el tejido, estamos enviando señales al sistema nervioso que pueden ayudar a bajar el nivel de protección o estrés.
Repensar nuestra práctica no es admitir un error, es un signo de madurez profesional. Hemos pasado años centrados exclusivamente en la forma (la estructura, la asimetría), y ahora tenemos la oportunidad de entender la función y el contexto. Las técnicas de terapia manual son herramientas poderosas si sabemos qué estamos tocando y, sobre todo, qué estamos intentando modular en nuestro paciente.
El camino hacia una terapia más integrada acaba de empezar. En nuestra próxima entrega, profundizaremos en cómo los factores que «no se ven» en una radiografía son, a menudo, los que más condicionan la recuperación de nuestro paciente.
Recursos, fuentes y referencias
- Lederman, E. (2011). The myth of core stability.
- Bialosky, J. E., et al. (2009). The mechanisms of manual therapy in the treatment of musculoskeletal pain.
- IASP (2024). Manual Therapy Task Force reports.
- Rossettini, G., et al. (2020). Contextual factors in manual therapy.
MARCO MANGONE
- Obtención del diploma de osteopatía (D.O.) – 2019.
- Estudios en Osteopatía, Fundació Escola d’Osteopatia de Barcelona (FEOB) – 2005-2010.
- Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte (Equivalencia Scienze Motorie), Università degli Studi di Milano – 2000-2005.
- Programa de intercambio Erasmus, Universidad de Cádiz – 2003-2004.
- Istituto ITIS Leonardo da Vinci (Carate Brianza-Milán, Italia) – 1995-2000.
- Entrenador personal y osteópata como autónomo en Studio Guardado (Sarriá – Pedralbes) – 2014.
- Entrenador personal, osteópata y monitor con gente mayor (O2 Centro Wellness Pedralbes, Barcelona – 2007-2014.
- Adscrito al proyecto del centro CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas del Hospital Clínico de Barcelona como entrenador personal (según concurso EHD-OACE-LIC.01), con objeto de elaborar, poner en práctica y supervisar un programa específico de entrenamiento dirigido a un grupo de personas con obesidad – 2011-2014.
- Profesor de artes marciales (Qwan Ki Do) en Barcelona – 2005-2015.
- Monitor de sala fitness y entrenador personal (Club Esportiu i Wellness Carme Siñol, Sant Vicenç dels Horts, Barcelona). – 2006-2007.
- Monitor de gimnasia suave para grupos de la tercera edad y monitor de fútbol, voleibol y baloncesto para niños (Ayto. de Giussano, Italia) – 2004-2005.
- Monitor de sala fitness y entrenador personal (Wellness One Fit, Monza,Italia) – 2001-2003.

